Filosofía
Una vez que te han robado la segunda o tercera bicicleta, inevitablemente empiezas a buscar una usada en lugar de comprar otra nueva y cara que corre el mismo riesgo de ser robada.
Pero cada vez más personas han tenido la misma idea — y esa es precisamente la razón por la que cada vez es más difícil encontrar una bicicleta usada barata y de procedencia honesta. La demanda hace subir los precios, que a menudo superan el valor real de las bicicletas. Los vendedores comerciales también encarecen los precios por costes como el alquiler del local o el personal. La única alternativa es la venta privada — a menudo una odisea por toda la ciudad, como buscar piso.
Aquí es donde entra "Bicicletas Usadas Berlín". Durante varias semanas se consiguen bicicletas y se preparan para la venta hasta tener suficiente oferta para presentarlas en un día de venta. Eso ahorra tu tiempo y el nuestro. La idea es ofrecerlas a precios fijos justos, en lugar de ponerlas caras y favorecer a los que saben regatear ;-).
monje en el Templo Shaolin Alemania, montando
una bicicleta donada por Bicicletas Usadas Berlín